Conducir en la CEE

La pasada década de 2030 la CEE introdujo algunas leyes por tu bien que se notan bastante a la hora de coger el coche. 


2032, impuesto de movilidad urbana
 
Aunque el CHOOH² es azúcar, trigo (Triticum vulgaris megasuavis) y levadura principalmente y su huella ecológica fue un regalo para la crisis de los combustibles fósiles, las grandes ciudades seguían presentando problemas de saturación. 

La CEE había apostado por ciudades ecológicas donde las personas tuvieran la prioridad, y pudiesen desplazarse cómodamente con transporte público y la forma de conseguir esto vino con un sistema de impuestos por zonas. 
Todo vehículo en zonas urbanas designadas como densas debe contratar una póliza que le da derecho a circular por diferentes partes de la ciudad. Normalmente las áreas urbanas se clasifican en 5 categorías, y cada vehículo paga su póliza con derecho de acceso a áreas desde la 5 o la 4, hasta la 1. 

Por ejemplo, en el caso del Gran Bilbao, la propia ciudad de divide en secciones de nivel 1 hasta 3, siendo las márgenes del Nervión áreas 4 con periferias de 5 (la excepción son Getxo y Barakaldo, que incluyen zonas de nivel 3). 

Los costes de las pólizas varían por ciudades, pero en el caso del Gran Bilbao tienen costes mensuales de 50, 75, 100, 200 o 300 eddies.
Estos costes se añaden al coste habitual de la vida para quienes tienen un vehículo. 

Es habitual al realizar un viaje por España o Europa pasar por diferentes ciudades, siendo necesario contratar una póliza para poder cruzarla si no puedes circunvalarla. 
Para estás necesidades puntuales, las CitiNets locales emiten a menudo pases de día por 2, 3, 4, 8, o 12 eddies. 

De esta manera, viajar por España o Europa requiere el pago del combustible, de los peajes de carretera que sean oportunos, y de las pólizas de movilidad según las zonas que se atraviesen. Muchas personas prefieren viajar por carreteras comarcales en mal estado tardando más tiempo, para evitar peajes y atravesar ciudades. Lo malo de estas carreteras es que los bandidos a veces operan en ellas


2036, druglock obligatorio

La CEE se propuso también eliminar el consumo de alcohol y drogas al volante. Para ello, todo vehículo a motor posterior a 2036 debe venderse con un dispositivo druglock incorporado. 

El druglock es un sistema de análisis de sangre que busca la presencia en el organismo de drogas. Solo si no se encuentran, el sistema permite la conducción. Si se encuentran drogas presentes, solo el sistema de autopilotaje podrá conducir el vehículo. 

Muchos propietarios sabotean el druglock para que no pueda bloquear la conducción, o es otra persona la que realiza el análisis de sangre. Es por esto que los controles de tráfico verifican tanto el encendido del vehículo con una muestra de sangre alcoholizada de un agente, como el ADN de quien arrancó el vehículo para compararlo con el del conductor, como el sensor de atención del vehículo (test de software), como el papeleo del vehículo incluyendo sus pólizas de movilidad. 

Es curioso que para realizar el test de arranque del druglock un policía deba superar la tasa de alcohol permitida, lo que exigió establecer una excepción legal para que la policía pudiese beber de servicio, la conocida como "cláusula de las tres cervezas". 


Desde entonces, diversos incidentes que involucraron a policías de servicio borrachos se saldaron a su favor invocando la cláusula de las tres cervezas aunque no tuviesen nada que ver con controles de tráfico, ya que la redacción era ambigua y abierta. 
No fue hasta 2038 que la "cláusula de las tres cervezas" fue matizada para aplicarse solo a un agente determinado en un control de tráfico, y no autorizando nunca tasas mayores de 1 g/l


2039, sensor de atención

Desde siempre, el Reglamento General de Circulación de España (Artículo 18.1) exige que el conductor "mantenga su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción". 

Cualquier circunstancia que un policía considere que viola esto (como encender un cigarrillo, sostenerlo, buscar el mechero, sacudir la ceniza, o sostener un dispositivo con la mano)  puede ser sancionada. 
Esta prohibición también aplica a quienes van en bicicleta o patinete eléctrico, que no pueden usar dispositivos con la mano ni llevar auriculares.

La ley Europea de 2039 solo vino a obligar a que los nuevos vehículos que cuenten con capacidad de autoconducción, incluyan un sensor, o juego de sensores, que monitorice al conductor y determine si su atención está centrada en la conducción. 
En caso de no estarlo, el vehículo retira el control al conductor, y conduce en automático. 

Muchos vehículos tienen formas preconfiguradas de tratar esto y el propietario puede configurarlo al gusto. Otros vehículos tienen un patrón de fabrica y no ofrecen alternativas. 
Toyota o Mitsubishi suelen devolver el control cuando la atención ha regresado durante un tiempo (modo corrección), Thornton, Americar o Ford dejan sin autoridad al conductor un par de minutos aunque devuelva la atención (modo tutela), Ferrari y otros deportivos detienen el vehículo en cuanto sea posible (modo bloqueo), Archer o Seat suelen exigir un destino y terminan en autoconducción el trayecto (modo seguro). 

Algunos conductores sabotean su sensor para no "enfrentarse con su coche", y por ello los controles de tráfico de la policía verifican conectando con el ordenador de a bordo que el sensor funcione y haya funcionado, aunque es relativamente sencillo falsear el sensor para que supere esta investigación. 


En 2041 se intentó ir más allá, buscando que enviase el sensor directamente una multa al conductor, pero los eurodiputados votaron en contra, ya que la medida implicaría identificar al conductor conectando el druglock contra una base de datos ciudadana en la CitiNet mediante el ADN, y además los Europeos no acogieron bien que su propio coche les multase. 
En 2042 un lobby volvió a forzar otra votación volviendo a rechazarse, y en 2043 se aprobó torticeramente una nueva votación de urgencia que complicaba el rechazo de la ley, pero por tercera vez y por pocos votos volvió a ser rechazada. 

Actualmente es un tema candente que parece que algunos interesados no van a dejar de impulsar hasta que consigan que tu propio coche pueda multarte por falta de atención cuando conduces en manual. 
Varias asociaciones de conductores europeos llevan desde 2041 protestando por qué esto abriría el camino a una nueva política de espionaje a la ciudadanía. 



Comentarios