Ducati Zero




La italiana Ducati (propiedad de Audi, propiedad de Wolkswagen) ha deleitado en 2044 a los amantes de la automoción con la Zero, una moto de carreras que se ha ganado desde su salida al mercado su posición preminente por encima de los mejores modelos.

Este modelo es tecnología punta de Ducati, requiriendo un motor específicamente diseñado para el modelo al borde de la ingeniería de competición. 

No resulta extraño que en el proceso de fabricación de cada Zero los plazos se resientan a causa los exigentes controles de calidad, atrasando la fecha de entrega a cliente, pero el resultado que sale en cada caso de la cadena de montaje es siempre una motocicleta de carreras al límite de la ingeniería. 

En la Zero late un motor de 550 CV, que la convierten en una bestia con sus 300 kilos de peso en orden de marcha. Una bestia peligrosa y difícil de domar que requiere habilidad para ser montada. 
Los neumáticos son neumáticos de alto rendimiento para soportar el castigo de esas velocidades. Su chasis está diseñado y reforzado para resistir la torsión que su motor es capaz de imprimir, y con una relación de unos 2 CV/kg, toda su conducción se vuelve un desafío. 

La Zero incluye calefacción en su asiento de cuero y chorros de aire acondicionado direccionables para mantener caliente al piloto. 


PDE: 40
Asientos: 1
Velocidad (combate): MOV 65
Velocidad: 500 km/h
Precio: 200.000 €$


Si el desarrollo de las marchas es el adecuado, y las condiciones correctas, la aguja del velocímetro puede romper la mítica barrera de los 500 km/h (unas 310 mph).
A esa velocidad crítica, las leyes de la física castigan cualquier atisbo de error:

Aceleración letal: El empuje es tan devastador que abrir el acelerador con brusquedad amenaza con voltear la moto hacia atrás al instante.
Incluso si la maquina se controla al abrir el acelerador a fondo, el empuje es tan violento que la sangre se agolpa en la espalda del piloto, le corta la respiración y amenaza con arrancarlo del manillar si no se aferraba con uñas y dientes protegido detrás del mamparo. 

La tracción: Al acelerar, transmitir 550 caballos al asfalto sin que la rueda trasera patine sin control requiere tacto y experiencia. 

La pared de viento: La presión del aire por encima de los 350 km/h golpea con una violencia brutal, intentando arrancar al piloto del asiento con cada ráfaga.

La rampa de aire: Cerca de los 500 km/h, la atmósfera se comporta como un fluido denso. Si la aerodinámica frontal no incluye alerones invertidos para generar presión hacia el suelo, el viento se cuela bajo el carenado y la máquina literalmente despega. El diseño de la Zero, pegado al suelo, pretende evitar esto pero todavía es una posibilidad real. 

La conducción básica de la Ducati Zero es 11 en lugar de 9, y las maniobras realizadas pueden aumentar +2 su VD a discreción del DJ.




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