Manis de los yayoflautas (2018 – 2029)
Las manifestaciones multitudinarias de los jubilados y pensionistas en Bilbao surgieron como un fenómeno social sin precedentes que transformó el paisaje urbano de la ciudad. Este movimiento, plural y apartidista, reclamó el reconocimiento social y el respeto a los derechos adquiridos tras una vida de trabajo continuado.
El colectivo comenzó a concentrarse de manera espontánea a partir del 15 de enero de 2018. Esa primera convocatoria a través de las redes sociales reunió a cientos de personas frente al Ayuntamiento de Bilbo.
![]() |
| Frente al ayunta |
Desde esa fecha inaugural, los manifestantes de la ciudad se congregaron de forma sistemática y constante cada lunes frente al consistorio. De forma cariñosa se les llamó yayoflautas.
A lo largo de los años, el movimiento organizó grandes marchas, movilizaciones continuadas y conmemoraciones anuales de su inicio, manteniéndose vigentes como fuerza social y configurándose como un importante actor político que fue más allá de sus reivindicaciones iniciales en materia de pensiones.
A pesar del paso de los años, del cansancio o de las inclemencias del tiempo, los yayoflautas siguieron acudiendo fielmente cada lunes a la explanada del Ayuntamiento de Bilbao.
Si bien el volumen total de asistentes disminuyó de forma natural respecto a las decenas de miles de ciudadanos que colapsaron las calles de Bilbo durante las históricas marchas de 2018, el núcleo de resistencia del movimiento logró preservar una capacidad de movilización constante.
![]() |
| 2018 |
Aunque las cifras variaron dependiendo de las inclemencias del tiempo la asistencia se mantuvo firmemente en torno a cientos de personas.
Cientos de yayos siguieron reuniéndose inquebrantablemente cada lunes, lo que demostró que la protesta no desapareció, sino que se consolidó en el tiempo como uno de los movimientos sociales más persistentes de la historia Española reciente.
En 2028, unos Ertzaintzas se sobrepasaron y golpearon un Lunes a los manifestantes, desatando un enfrentamiento en el que decenas de jubilados salieron heridos. Esto dio al alcalde de Bilbo (Esteban Garamendi, PNV) la oportunidad de criminalizar a los jubilados. La opinión pública se posicionó con los jubilados, pero el ayuntamiento criminalizó a los jubilados imponiendo su narrativa.
En sucesivos Lunes, los jubilados no dudaron en enfrentarse a la Ertzaintza. Muchos de ellos fueron personas que ya habían luchado por los derechos laborales y la democracia durante las décadas de 1960 y 1970, y que decidieron volver a la acción directa contra Garamendi.
El Lunes 13 de Noviembre, la Ertzaintza soltó a los antidisturbios contra los yayoflautas, matando a dos e hiriendo gravemente a decenas.
Las sucesivas concentraciones de los Lunes acabaron en cargas de los antidisturbios cada vez con más frecuencia, sumando más heridos y más muertos.
En 2029, las manifestaciones de los Lunes habían perdido fuerza a medida que los yayoflautas habían dejado de ir para evitar salir heridos. El PNV perdió la alcaldía durante muchos años, pero a medida que los yayoflautas envejecían, las concentraciones nunca regresaron.



Comentarios
Publicar un comentario