Mamariga

 

Mamariga es, sin duda, el barrio más rebelde  del municipio, y, junto con La Portalada, uno de los espacios habitados más antiguos de Santurtzi (desde, al menos, 1492). 

Era el barrio de los pescadores, pero no se encontraba en las inmediaciones de la pequeña rada y muelle a los pies de la iglesia de San Jorge, junto al mar. Pero, sin embargo, su ubicación era excelente para otear el horizonte. En el pasado el barrio abarcaba mucho más que hoy, llegando hasta Fontuso. Se podría decir que Santurtzi era el lugar en el que se ubicaba la iglesia mientras que la mayor parte de la población residía en Mamariga. 

A finales del siglo XIX, la zona vio cómo acaudalados burgueses levantaban sus chalets buscando las espectaculares panorámicas sobre las aguas del Abra. 
Sin embargo, el alma de Mamariga perteneció siempre a las clases populares. Este sustrato social se convirtió en un terreno fértil para el nacionalismo vasco desde sus primeros compases. 

Aunque durante las dictaduras de Primo de Rivera y Franco se cercenaron los derechos de asociación y se prohibieron los partidos, el sentimiento de pertenencia resistió de manera clandestina en las casas y tabernas.  
Con la paulatina apertura política y la llegada de la Transición, el movimiento abertzale emergió con enorme fuerza. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) consolidó su presencia en Santurtzi, inaugurando su primer batzoki en el municipio hacia el final de 1977. Mamariga, fiel a su espíritu combativo y singular, también contó con su propia sede social jeltzale.  

A su vez, el barrio fue testigo directo de la polarización y los llamados "años de plomo". La izquierda abertzale y los movimientos de lucha obrera tuvieron un arraigo intensísimo en sus empinadas calles, fundiéndose con la dura y áspera realidad industrial de la Margen Izquierda. 
El independentismo, las reivindicaciones laborales y las convulsiones del conflicto vasco dejaron marcas profundas en su ecosistema social y en el día a día de sus habitantes.  
Toda esta amalgama de resistencia cultural, orgullo de clase y lucha obrera dotó a Mamariga de una atmósfera particular, funcionando casi como una pequeña "república" dentro de Santurtzi, volcada siempre en la defensa de sus tradiciones, en la vitalidad de su kulturgunea y en unas fiestas populares profundamente reivindicativas (Virgen del Mar, 8 septiembre).  

El nombre de Mamariga, quedó indisolublemente ligado a la historia de Eskorbuto durante la convulsa década de los ochenta. La irrupción de esta mítica banda de punk marcó un contraste brutal con el activismo político organizado.
Santurtzi sufrió de lleno la crudeza de la reconversión industrial. El cierre de fábricas, el paro asfixiante y la falta de expectativas para la juventud fueron el caldo de cultivo exacto del que se nutrió Eskorbuto. Sus letras escupieron la realidad de unas calles grises, llenas de tensión social y desilusión.
Mientras que en Mamariga y otros rincones bullía una fuerte militancia política y sindical, Eskorbuto ondeó la bandera del nihilismo absoluto. Se declararon "antitodo". Rechazaron ser asimilados por el movimiento del Rock Radical Vasco y chocaron frontalmente con el entorno político vasco, negándose a abrazar banderas o patrias de ningún tipo. Su actitud fue de rechazo total a cualquier dogma, estado o bando. 

Código de Seguridad 7: Ertzaintza, Ligero
Código de Servicios: 2


Una lanzadera de metro conecta la estación de Santurtzi con Mamariga, conectando el barrio con las Viñas y el centro. 

A veces, proyectores ocultos en los respiraderos de las alcantarillas lanzan rayos holográficos. Estas proyecciones recrean de forma intermitente las siglas de la organización y símbolos históricos como el hacha y la serpiente, desafiando constantemente a las fuerzas de seguridad.

Mamariga es también el barrio donde se encuentra el mural más famoso de la margen izmierda, el de Eskorbuto en la calle Vallejo, que no ha sido profanado ni una sola vez. 

Mural "Anti todo"

Busto junto al mural


En la actualidad, los nuevos Eskorbuto vuelven a vivir en el barrio y frecuentar sus bares, ilustrando que desde los 80 del siglo pasado nada ha cambiado en 60 años. 

La calle Regales se aleja solitaria del barrio, llegando hasta el apartado barrio San Juan. 

Locales destacados, calle Mamariga.

Kaixo

En la calle Mamariga, una cuesta que asciende desde las Viñas hasta el barrio. Subiendo por ella, en su tramo medio y a la derecha existe una plaza, un entrante, donde el bar Kaixo despliega con éxito su terraza. El Kaixo es un bar proetarra e independentista donde el castellano es incluso rechazado. 

Cerveza 3ed
Vino 2ed
Chupito 3ed
Copa, garrafón 6ed



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